En un acontecimiento de profunda trascendencia deportiva y social que paralizó a todo el país, Lionel Messi disputó este martes su último partido con la camiseta de la Selección Argentina. Ante un Estadio Monumental colmado y en un marco de intensa emotividad, el seleccionado nacional dirigido por Lionel Scaloni se impuso por 3 a 0 en un encuentro amistoso ante el combinado de Benín, choque que sirvió como escenario para el tributo definitivo al máximo referente de la historia del fútbol argentino.

Las puertas del recinto del barrio porteño de Núñez se habilitaron pasadas las 15:00 horas, generando una masiva movilización de simpatizantes que colmaron las tribunas cinco horas antes del inicio del espectáculo. La antesala del cotejo incluyó un festival musical con las actuaciones en vivo de bandas como Un Poco de Ruido, Sebastián Mendoza, Amar Azul y Damas Gratis. En simultáneo, una multitud de hinchas acompañó el trayecto del ómnibus que trasladó a la delegación nacional desde el predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza hacia el estadio, registrándose muestras de afecto y profunda gratitud hacia el capitán rosarino, quien se mostró visiblemente emocionado durante el recorrido.

El marco protocolar del encuentro alcanzó su punto culminante al iniciarse las acciones de juego. Con el campo de juego a oscuras e iluminado por fuegos artificiales, se desplegó en el césped una bandera monumental con el dorsal número 10 y el nombre de Messi. El momento de mayor impacto emotivo tuvo lugar al minuto 10 de la primera parte, momento en que el árbitro detuvo momentáneamente las acciones para dar paso a una ovación unánime del estadio, gesto al que se sumaron con respeto los propios futbolistas del seleccionado africano.

En el plano estrictamente deportivo, el equipo argentino selló el triunfo con los tantos convertidos por Nicolás Otamendi y Nico Paz, coronando la jornada con un gol de tiro penal ejecutado por el propio Messi, quien ubicó el balón junto al ángulo superior derecho. De esta manera, el rosarino clausuró de manera inolvidable su trayectoria de 21 años vistiendo los colores patrios, trayecto que comenzó en las categorías juveniles con el título en el Mundial Sub-20 de 2005 y se extendió hasta convertirse en el jugador con más presencias y el máximo goleador histórico del seleccionado, con una marca de 207 partidos disputados, 125 goles anotados y 66 asistencias.

La carrera de Messi en el seleccionado nacional queda inmortalizada no solo por su impacto estadístico, sino por haber sido el líder futbolístico que encabezó la conquista de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la posterior Copa América 2024, culminando su recorrido mundialista como figura central en la final de la Copa del Mundo 2026. Tras la comunicación formal emitida el pasado 31 de agosto donde anticipó el cierre de su etapa internacional, la noche en Núñez significó el broche de oro para una era que transformó definitivamente la historia de la Selección Argentina.
Foto portada: El Gráfico.
Fotos nota: Reuters.









