Una investigación basada en datos del sitio Cuánto deben ha puesto bajo la lupa una serie de préstamos hipotecarios otorgados por el Banco Nación (BNA) a figuras clave del entorno de Luis Caputo y del bloque oficialista. Los créditos, que en algunos casos superan los 400 millones de pesos, fueron concedidos durante la gestión de Daniel Tillard al frente de la entidad pública, generando controversia debido al discurso crítico de los beneficiarios hacia el rol del Estado.
Los principales beneficiarios en el área económica
Varios de los funcionarios más cercanos al ministro de Economía han accedido a financiamiento de la banca estatal poco después de asumir sus cargos:
- Felipe Núñez: Director del BICE y colaborador estrecho de Caputo. Obtuvo un crédito de 475 millones de pesos en febrero de 2025.
- Federico Furiase: Secretario de Finanzas (sucesor de Alejandro Lew). Registra una deuda de 367 millones de pesos con el Banco Nación, otorgada en agosto de 2024, sumada a otros 100 millones provenientes del Banco Ciudad.
Legisladores y referentes del sector «Twittero»
La lista de beneficiarios se extiende a diputados nacionales y funcionarios del área de comunicación de la Presidencia:
- Mariano Campero (Diputado Nacional): El legislador obtuvo 322 millones de pesos en mayo de 2025, coincidiendo con el debate legislativo sobre la Comisión Libra.
- Santiago Santurio (Diputado Nacional): Referente de «Las Fuerzas del Cielo», accedió a un préstamo de 340 millones de pesos.
- Lorena Villaverde (Diputada Nacional): La legisladora por Río Negro obtuvo 225 millones de pesos. Según trascendidos, el crédito habría sido aprobado tras una intervención directa de la conducción del banco luego de un rechazo inicial.
- Alejandro Bongiovanni (Diputado Nacional): Vinculado a la Fundación Libertad, recibió 255 millones de pesos en enero de 2026.
- Juan Pablo Carreira («Juan Doe»): A cargo de la Oficina de Respuesta Oficial en Presidencia, percibió un crédito de 112 millones de pesos en diciembre de 2025.
Controversia y sospechas de favoritismo
La difusión de estos montos ha provocado fuertes reacciones en redes sociales y ámbitos políticos, centradas en dos ejes principales:
- Inconsistencia Discursiva: Se cuestiona que funcionarios que promueven la privatización del Banco Nación y critican el gasto estatal utilicen la banca pública para financiar sus viviendas particulares a tasas que no estarían disponibles para el ciudadano común.
- Transparencia: Existe una creciente sospecha sobre la celeridad y los montos otorgados, los cuales —en algunos casos— no coincidirían con los ingresos declarados por los funcionarios, despertando interrogantes sobre los criterios de asignación bajo la administración de Tillard.
Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial por parte de los involucrados ni del Banco Nación respecto a las condiciones de otorgamiento de estos créditos hipotecarios de élite.









