A pesar de que la inflación muestra signos de desaceleración, la brecha entre el ingreso real y el costo de vida sigue siendo insostenible para la mayoría de los argentinos. Según un reciente informe de Bumeran, solo el 20% de los trabajadores logra cubrir sus necesidades básicas durante todo el mes con su salario.
Aunque los datos oficiales de inflación sugieren cierta estabilidad, los bolsillos de los argentinos siguen vacíos. La percepción de la economía es otra: el 86% de los trabajadores considera que su sueldo es insuficiente para cubrir lo esencial, y solo un 14% asegura poder llegar a fin de mes sin recurrir a deudas o ajustes en sus hábitos de consumo.
El informe, realizado en septiembre sobre una muestra de 6.913 personas de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú, revela que la situación en el país es especialmente crítica. Un alarmante 26% de los trabajadores argentinos afirma que su salario se esfuma en tan solo dos semanas, mientras que otro 24% destina el total de su ingreso a saldar deudas, lo que deja poco margen para el consumo o el ahorro.
¿Dónde se va el salario?
El estudio también refleja cómo los ingresos de los trabajadores se ven devorados por los gastos fijos. El alquiler es el mayor peso, representando el 43% del gasto mensual, seguido por alimentos con un 30%. Las deudas, que absorben un 12%, y la educación con un 5%, completan las principales erogaciones. Sorprendentemente, los rubros de salud y transporte apenas suman un 3% cada uno, lo que refleja las tensiones que atraviesan los trabajadores para cubrir lo más básico.
Un sueldo que nunca alcanza
El informe también deja en evidencia una brecha creciente entre el sueldo real y el sueldo deseado. Según la consultora High Flow, la situación empeora por la falta de ajustes salariales frecuentes y el aumento constante de los costos fijos, especialmente tras la eliminación de los subsidios en servicios básicos como electricidad, gas, transporte y salud. “Aunque haya aumentos salariales, la percepción de mejora es nula, porque lo poco que se gana se lo lleva directamente el aumento de los gastos del hogar”, explica Federico Carrera, cofundador de High Flow.
Este fenómeno se traduce en un cambio de expectativas en los trabajadores: más que buscar mejorar su calidad de vida, la mayoría de los empleados busca sobrevivir en un contexto de estancamiento económico y pérdida de poder adquisitivo. De hecho, si se les otorgara un aumento, solo un 37% lo destinaría a pagar deudas, mientras que un 27% intentaría ahorrar algo, aunque sea una cifra mínima. La prioridad ya no es progresar, sino mantenerse a flote.
La deuda como salida
Uno de los datos más preocupantes es el elevado nivel de endeudamiento: el 72% de los trabajadores en Argentina se encuentra en alguna forma de deuda, aunque este número es relativamente bajo en comparación con otros países de la región, donde supera el 90%. Sin embargo, en el contexto argentino, esta deuda se ha convertido en una forma casi inevitable de enfrentar los costos de la vida diaria. Los trabajadores están atrapados en un ciclo donde los ingresos no alcanzan, los aumentos salariales no compensan la inflación y las deudas se acumulan como única salida.









