En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, que se conmemora anualmente cada 21 de marzo, el Gobierno de Salto ratificó su postura institucional en favor de una sociedad más justa e inclusiva. A través de la Coordinación de Género, la administración departamental renovó el compromiso de trabajar activamente en la erradicación de prácticas segregacionistas.
La coordinadora de Género, Adriana Miraballes, subrayó la relevancia de sostener acciones permanentes para consolidar un entorno libre de racismo y de cualquier forma de menoscabo hacia la diversidad. Según la funcionaria, la gestión enfoca sus esfuerzos en promover valores fundamentales como la igualdad de oportunidades y el respeto mutuo entre todos los ciudadanos.
Impulso a políticas de inclusión y convivencia
Desde el área técnica se informó que se continuarán impulsando iniciativas que contribuyan a la construcción de un tejido social donde cada individuo sea valorado por igual, independientemente de su origen o pertenencia étnica. El objetivo central es garantizar que la diversidad sea percibida como una fortaleza del departamento y no como una barrera para el desarrollo personal o colectivo.
“Desde este lugar, decimos no al racismo”, manifestó Miraballes en una declaración que busca sentar una posición clara respecto a la convivencia democrática. El mensaje institucional enfatiza que la lucha contra la discriminación es una tarea diaria que requiere la articulación de políticas públicas sólidas y la sensibilización constante de la comunidad salteña.
Con este pronunciamiento, el Gobierno de Salto se alinea con las directrices internacionales en materia de derechos humanos, reafirmando que la inclusión y el respeto por la identidad de las personas son pilares innegociables de la actual gestión de gobierno.









