En un acto cargado de patriotismo y reconocimiento, la comunidad de Colón conmemoró este 2 de abril el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La ceremonia, realizada en la Plazoleta Malvinas Argentinas, fue presidida por el intendente José Luis Walser y contó con la participación de excombatientes, familiares, autoridades locales y delegaciones escolares.
El encuentro sirvió no solo para honrar la valentía de quienes defendieron el territorio en 1982, sino también para reafirmar el rechazo colectivo al proceso de «desmalvinización» que afectó a los soldados en la posguerra.
Momentos destacados de la ceremonia
- Símbolos Patrios: Se realizó el izamiento del pabellón nacional y se entonaron el Himno Nacional Argentino (interpretado por Sofía y Fabián Vega), la Marcha de Entre Ríos y la Marcha de las Malvinas.
- Invocación Religiosa: El Padre Rubén Dalzotto y el Pastor Tito Kuliat elevaron plegarias por la paz y el consuelo de las familias de los caídos, destacando la dimensión espiritual del sacrificio de los soldados.
- Ofrenda y Silencio: Uno de los momentos más sensibles fue la colocación de la ofrenda floral en memoria de los soldados colonenses fallecidos en combate y de los veteranos que regresaron a la ciudad, culminando con un respetuoso minuto de silencio.
El valor de la memoria para las nuevas generaciones
Durante su alocución, el intendente Walser subrayó que Malvinas representa valores fundamentales como el respeto, el amor a la patria y el compañerismo, esenciales para el desarrollo de la comunidad.
“Nuestros soldados defendieron la bandera con la vida; nosotros tenemos la obligación de que la memoria no sea anestesiada por el olvido. La tarea de ‘malvinizar’ debe ser un compromiso diario en cada hogar y escuela”, afirmó el jefe comunal dirigiéndose especialmente a los jóvenes.
Compromiso Institucional
Desde la Municipalidad de Colón destacaron que recordar la gesta es una enseñanza viva para el futuro. Las autoridades ratificaron el compromiso de continuar defendiendo los derechos soberanos sobre las islas con convicción y respeto, manteniendo un acompañamiento permanente a los veteranos locales.
Con este acto, la ciudad reafirmó que las Islas Malvinas pertenecen a la Argentina por geografía, pero sobre todo por la historia y el sentimiento inclaudicable de su pueblo.









